EL sobre negro

Antonio tenía los codos sobre la mesa y las manos cubriendo el rostro, intentaba controlar la fuerte impresión provocada por la noticia del periódico.

    El martes, había recibido, con el correo ordinario, un sobre negro sin remitente y su nombre escrito a mano con letras doradas. Le pareció raro, luego, sospechoso. Antonio veía conspiraciones en todas partes.

    Dejó el sobre en la mesa y luego lo tomó entre sus dedos. No olía a nada. El papel grueso, sin duda, debía ser caro; eso reforzaba la idea de que no era de ningún conocido.

    Su mente empezó a procesar a gran velocidad en bucle. ¿Mi nombre en letras doradas? ¿Con letra de maestro? No conozco a nadie tan refinado. ¿De dónde ha sacado mi nombre y mi dirección? ¿Qué pretenden?

    Además, el color negro representa la muerte, el mal, me da repelús. Mi horóscopo me aconseja no salir de casa hoy que tengo riesgo de sufrir un accidente.

    Podría ser un sobre bomba o estar impregnado con polonio como el que mató, hace años, a ese espía ruso. Mejor no abrirlo. Volvió a dejarlo en la mesa. De hecho, quieren exterminarnos, hasta nos rocían con veneno con sus aviones.

    Pero no podía olvidarse del sobre negro; se lo volvió a mirar de reojo. Hasta que, de pronto, lo cogió, lo tiró a la basura, cerró la bolsa y bajó a tirarla al contenedor.

    A la mañana siguiente leyó la noticia de que un excéntrico millonario había repartido dos millones de euros. Hizo echar, aleatoriamente, en buzones, cincuenta sobres que contenían un talón de los antiguos, de esos de papel, de cuarenta mil euros cada uno.

    Antonio se levantó de golpe y corrió al contenedor de delante del edificio. Se metió dentro, removió las bolsas buscando la que había tirado el día anterior. No la encontró. Ya no estaba.

    —¿Qué haces, Antonio? ¿Qué buscas entre la porquería?

    Era la anciana del quinto, toda una especialista en la antigua afición del chafardeo.

    —Señora María, ¿no habrá visto un sobre negro con letras doradas a mi nombre?

    —Pues sí. Vi cómo unos extraterrestres se lo llevaban en su platillo volante.

Este relato participa en la iniciativa de @divagacionistas con el tema #relatosNegro


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Comentarios

6 respuestas a «EL sobre negro»

  1. Avatar de Lola

    Jajaja, qué mala es la desconfianza!! Y la vecina María, no tendrá el sobre en su bolsillo??

    1. Avatar de Cristina Sopena

      Por supuesto! Es chafardera, pero no tonta…jajaja

  2. Avatar de Jose Luis Sampedro Ruiz

    🤣🤣🤣👏🏻👏🏻👏🏻

  3. Avatar de lady_p

    Muy bueno! Saludos!

    1. Avatar de Cristina Sopena

      Me alegra que te haya gustado!

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